Poesía y prosa

 
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Poesía y prosa
 
 
QUISIERA escapar de este amor en trozos
y por fin besar otros labios.
Quisiera ver a los ricos ser los pobres
y a los muertos volver para vengarse.
Quisiera que la noche naciera
sin que corra más tarde tras el día.
Quisiera asesinar a mi soledad traidora
que abandonó mi compañía por perseguirte.
Quisiera tan no beberme el llanto
que brota al no hechizar tu encanto.
Quisiera correr por las calles aullando mis locuras
y escuchar aplausos.
Quisiera por una vez cerrar los ojos
y no ver más que oscuridad inmensa
sin más días, ni gentes, ni color, ni esperanza.
Faridy Bujaidar
CUANDO un beso se escapa
brota una pasión enardecida
que arrastra el tacto brusco
que a veces aprisiona a nuestras manos.
Cuando el beso nace
echa raíces en los dientes,
da frutos por los ojos, se amarra de la lengua
y se desprende de los labios.
El beso diluye salivas etéreas
en los límites de un cuerpo enamorado
(para quedarse ahí a pesar del olvido).
Los besos se reparten, se comparten,
se riegan, se cultivan.
Hacen al Ser grato por la espera,
por la entrega de dos bocas,
porque crean más allá del mundo
una dimensión onírica que es el único rincón
y refugio de dos enamorados.

Faridy Bujaidar
Sueño demonio
Amor eres un malhechor noctámbulo
de signos claros que
aun enredado en sábanas blancas
apareces claro ante mis ojos
con la respiración agitada por el retraso

Te mueves lento amor...lento pero con pisadas tan ciertas
como el fantasma esperanzado en volver a su cuerpo
sonríes con tus dientes de ajo porcelana
me dejo maniatar por ti como por un verdugo
Un demonio persiguiendo pájaros en la cornisa
en suave danza bajo una luna iluminada:
Sostienes el velo entre la niebla y tu cuerpo
Me sorprendo constreñida en esta bata
no sé si por pena, por miedo o escondiendo algo
Extiendes amor tus brazos de estrella
tus piernas gigantes tras de mí
accedo me doblo me guardo en tus manos
con aquella alegría tan infantil.

Amor no te lleves tus pasos a hacer equilibrios a otra barda
los gatos
pardos de noche como siempre espían desde un árbol
Seguimos envueltos en velos
y debajo de los velos no hay nada
solo una amenaza dulce que no acaba de desnudarse
nunca vi tu cuerpo bajo las sábanas pero siempre
por su aroma tierno y la humedad lo supe:
ese demonio eras tú.

Rocío I. Ramírez.
sentadas junto al cordon
Estábamos ahí las dos
Sentadas junto al cordón
Estábamos ahí las dos
La soledad y yo.

La noche se izo más oscura
La luna cada vez más grande
Me susurraba cosas al oído
Me daba esperanzas.

La luna y tu ausencia
Brillaban minuto a minuto
Cada vez más y más
Una hora se izo eterna
Y tú jamás llegaste.

Rompiste una ilusión,
Rompiste un corazón,
Ahora no te esperaré más
No me preocupare más por tu ausencia.

La luna me dio un consejo
Cuando me susurro al oído
Que por amores no me preocupara
Que solo me amara a mi mismo.

mary ramirez.


Si supiera del lugar -como sé de lo superficial-
donde emergen y nacen abruptas, aterradoras
las dudas y debilidades
andaría el camino que construimos a distancia
por cálculos y fórmulas que acertaran a encontrarnos
sin tanta angustia
sin tanta prisa
sin tanto llanto disponible
a cualquier hora del día.
Angélica Rdz. Lizcano
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Ciudad de alto kilometraje

Torrión
Pueblo por demás caliente dijo hace cien años:
Sí queremos tren
Y se hizo la Sodoma Lagunera
con sus carreteras llenas de perros muertos.

Bajo el sol brutal y lluvias de tierra
paren ojos cáscara de huevo roto
y piel de marrano y lagartija.

Si un día me largo y me preguntan por Torrión
Pensaré en sus pinabetes como en grises monjas
frente al paredón
condenadas a no recibir mas verga
que el vergajo de la penitencia
Y diré: Conocí la mugre
pero también a quien tantísimos kilómetros
de goce me dio que sin duda afirmaré:
sí:
Torrión es una ciudad de alto kilometraje.
Rocío J. Ramírez (Torreón, Coah.)













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Para Elías…

Estoy aquí junto a ti

Si tú sufres y lloras no enjugaré tus lágrimas, lloraré en tu hombre pegada a ti.

No seré la luz que te guíe cual faro. Si te pierdes y no encuentras el camino, me perderé contigo, por qué estoy fundida a tu mano.

No puedo medir cuanto te amo, menos o más. No tengo memoria para saber cuántos besos y abrazos, caricias y frases, susurros y gritos, alegrías y tristezas hemos vivido.

Estoy aquí junto a ti…para reír, llorar, amar, pelear, gritar, sufrir…

Con el mismo amor de hace 30 años…

Estoy aquí junto a ti

Griselda Ávila Aguilar
12 de julio 1980 – 12 de julio 2010
Cd. Jiménez, Chihuahua



muchas felicidades para Elias y Griselda unos grandes amigos y parte del equipo del CEP-Parras, que cumplieron ya treinta años de estar feliz mente juntos, de verdad muchas felicidades y que ese amor que irradian nunca se acabe los queremos mucho y estamos con ustedes en su gozo.







LAS MIRADAS matan, desnudan, piden,
denuncian, lloran, roban, hablan en silencio.
Los que saben ver mueren, se desnudan, dan,
descubren, compadecen, son hurtados, hablan…
Aman el silencio.
Enloquecen con el urbano mediodía.
No esperan el sonido o el tacto ni el olor o el sabor,
se mantienen al margen del placer
para construir un universo ilimitado.
Aquellos perceptivos andan por las calles con los oídos tapados,
andando paso a paso para ver a quien disparan
con la intención de recibir un contraataque.
Encuentran amor, odio, empatía, apatía,
lástima, indiferencia, todo permanente y pasajero.
Hay quienes prefieren taladrar los ojos bajo el concreto,
ocultan pasiones, delatan miedos, frustraciones, abstinencias
y todo aquello que no florece en sentimiento,
a veces se cansan y acuden a consulta externa,
respiran, son atacados y terminan muriendo
por unos ojos despiadados.

Faridy Bujaidar (Cd. Jiménez, Chih.)
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Confabula la esperanza con los días
ese esfuerzo para no dejarse enterrar
en un caos ordenadamente colocado
para la sobrevivencia humana;

corren clamores de colores que ya fueron
que ya pintaron bardas y billeteras
conocen del fraude y el soborno
anunciando nuevamente el sin sabor del sin saber
del olvido.

Conspira la ternura y la justicia
con miedo en las esquinas
la verdad “les echa aguas”
para no ser violadas, levantadas con tanta impunidad

así, se confunden en mi calle
en mi pueblo y en mi idea
en lo que sobrepasa el ocioso lugar
de las emociones y sensaciones.

El oficio es el oficio y hay que darle.

Teje la esperanza su lado oscuro
y debe tener cosas mejores
al otro lado de la esquina…
como al otro lado de la luna.
Angélica Rdz. Lizcano
Flores para no llorar

Caminaron sin tropezar con los ojos
ni mezclar los ruidos del pensamiento,
él, dio unos billetes y compró flores
ella, por inercia las acercó a su nariz
se despidieron como siempre…
y para siempre
dos pasos
una balacera.

Angélica Rdz. Lizcano
UTOPÍA
Me voy a buscarte en el sueño
en el camino que lleva al final del desencuentro,
me voy al poniente, al deseo, al delirio,
a la izquierda y a la herida que mata,
me voy a saberme y a decirte
a llamarte, a invocar la claridad que hace falta
a buscarme y a traerte.

En sí,
me voy a las piedras y a tus piernas
al ocaso verde de tus ojos
a tu polvo de colores
y a tu sed de ser espada.

Angélica Rodríguez L. (Parras, Coah.)
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